El dolor en las relaciones sexuales (Últimas Noticias)

 

Hacer el amor es una deliciosa experiencia demencial y voluntaria, es la fusión de dos cuerpos  incandescentes que buscan apagar el fuego de su pasión, es el clímax total. Pero, ¿qué pasa cuando esta experiencia causa dolor? De seguro no provocará el más mínimo deseo de volverla a repetir. Muchas parejas viven esta realidad y callan lo que sienten por temor a herir al compañero/a y más aún, que él o ella los abandone y prefieren poner miles de pretextos, con tal de evitar cualquier contacto íntimo.

 

¿Por qué ellas sienten dolor?
Conocer qué causa la dispareunia (dolor durante y al finalizar el acto sexual), es primordial acota Rocío Játiva, ginecóloga; pues es posible que la mujer presente trastornos anatómicos, adquiridos, físicos o de la edad.
En los anatómicos la existencia de un himen rígido, problemas congénitos o malformaciones vaginales pueden ser la causa.
Con respecto a los adquiridos, luego de un parto existe un descenso de los estrógenos que vuelve a la vagina atrófica (seca) lo cual produce dolor en la relación sexual y más aún, si ha sido sometida a una episiotomía.
Descartadas estas posibilidades, puede que las causas sean físicas provenientes de infecciones vaginales (vaginitis), presencia de hongos o bacterias, alergia algún tipo de lubricante, al preservativo, entre otros; que hacen que el epitelio vaginal se inflame y al momento de mantener una relación sexual cause dolor.
Otro factor puede ser el temor a embarazarse.
Sin embargo, existe un grupo de mujeres que está llegando a la menopausia, atravesándola o ya la ha pasado, que presenta dolor al tener relaciones. Esto debido a que existe un descenso en los niveles de estrógeno, hormonas encargadas de hacer que la vagina lubrique y la preparan para la penetración.
Al no estar presentes, lógicamente vuelven a esta zona reseca por completo, lo que causa dolor al momento del coito.
Si la mujer presenta trastornos de índole anatómico y dependiendo del tipo que sean, deberá someterse a una intervención quirúrgica para ser corregidos.
Si se trata de dolencias adquiridas, éstas son pasajeras y serán corregidas por el propio organismo con el paso del tiempo.
Si por el contrario, son físicas como infecciones y otras, éstas pueden ser prevenidas con una adecuada higiene de los genitales de ambos miembros de la pareja. En el caso de la mujer el aseo debe hacérselo con agua previamente hervida y fría, no utilizar jabón, tampoco tampones, ni protectores diarios. De preferencia, debe llevar ropa íntima de algodón y no usar prendas ajustadas en esa zona; si aún así se presentan, consulte con su ginecólogo para que le recete la medicación adecuada. El aseo de los hombres, de igual manera debe ser con agua hervida y sin jabón. Ellos deben lavarse las manos antes y después de utilizar el baño y de coger su miembro, es la recomendación.
Si la mujer está en etapa menopáusica, es mejor que visite a su ginecólogo/a, él/ella le realizará un estudio y determinará si es posible que usted pueda recibir terapia de reposición hormonal. Estas sustancias harán que su vagina vuelva a lubricar. Si no es su caso, existen ciertos medicamentos alternativos que cumplen el mismo papel, sin ser estrógenos.

 

Ellos también pueden sentirlo
Los hombres también pueden sufrir dolores debido, sobre todo, a una extrema sensibilidad del glande, por alguna lesión, falta de higiene o estrechez uretral.
Para el urólogo Édison Calvachi, la presencia de la enfermedad de Peyronie, puede ser una de las principales causas. Esta dolencia es una fibrosis (cambio de tejido normal por tejido cicatrizal) de los cuerpos cavernosos del pene, que al provocar una erección, produce dolor debido a que el miembro, en lugar de mantenerse recto presenta una ligera curvatura hacia abajo o arriba que, además, de producir dolor impide el tener una relación adecuada y satisfactoria.
Otro factor puede ser la presencia de constantes inflamaciones del prepucio o balanitis. Mayormente se presenta en hombres no circuncidados, debido a que estos son más propensos a desarrollar ulceraciones superficiales, por un mal aseo genital, que deriva en dolor y ardencias al momento del coito.
También puede ser causa de dolor, la presencia de una fimosis (estrechamiento del prepucio) que impide que el glande sea descubierto, por lo que al momento de tener un acto sexual causará sufrimiento. La única manera de corregir la fibrosis de pene, es a través de una intervención quirúrgica. En el caso de la fimosis, se recomienda el realizarse una circuncisión; y si el paciente sufre de balanitis, un buen aseo, la visita a un urólogo y el uso de antibióticos.

 

Recuerde:
  • Muchas mujeres han experimentado en alguna ocasión dolor o molestias durante una relación sexual, es algo considerado normal.
  • Visitar regularmente, en el caso de las mujeres, al ginecólogo le asegura que sus órganos genitales se encuentran en buen estado y sin alteraciones que incidan en su vida sexual.

 

 

 

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