Estimulacion del niño del primer al tercer mes (Últimas Noticias)

 

Cuando llega a casa es tan pequeñito y suave que parece que se va a romper. Sin embargo, desde los primeros tres meses de vida tiene mucha capacidad para responder a los estímulos que usted le haga. Por ejemplo, será capaz de asir un objeto cuando se lo coloque en la palma de su mano, o reaccionará ante un ruido súbito. Conforme pasan los días, si le habla o acaricia su cabecita le va a ‘responder’ con una sonrisa.

  

El lenguaje de las caricias es un aspecto irremplazable para un pequeño. Tómele los pies, las piernas, manos y dedos, y masajéelos muy delicadamente. Es importante que el padre o madre estén muy relajados al hacerlo, ya que cualquier tensión va a ser percibida y asimilada por el pequeño, y se volverá inseguro. No se sorprenda si lo encuentra absorto, mirando sus propios movimientos de las manos.

  

Hasta que cumple los tres meses, su cabecita se irá volviendo más firme y será capaz de mantenerla erguida sin necesidad que un adulto la sostenga. Por ahora no es tiempo de agobiarlo con demasiadas enseñanzas. El afecto que siente, el movimiento suave y la libertad de mover sus extremidades le dará confianza en sí mismo y le va a preparar para aprender todo lo que necesitará en el futuro.

 

1 mes: Oriéntelo para que se adapte a las novedades

  • Póngale un dedo en la mano para que lo apriete, si no lo hace, ayúdelo. Si el bebé le aprieta el dedo jale su mano para que haga fuerza. Repita este ejercicio en la otra mano.
  • Ponga al niño de espaldas, tómelo de las manos y tire hacia delante hasta sentarlo. Vuélvalo a acostar. Repita el ejercicio tres veces.
  • Muéstrele algún objeto de color vivo y muévalo en sentido horizontal, lentamente, a 20 centímetros por encima de su cabeza. El bebé puede seguir por varios segundos con su mirada objetos que se mueven.
  • También es capaz de girar su cabeza cuando escucha un ruido interesante. Prefiere voces de tono alto y dulce.
  • Cuando su bebé esté llorando, la música suave puede ayudar a calmarlo. Cárguelo en posición vertical para que pueda mirar a su alrededor.

 

2 meses: Que se relacione con su familia y todo su entorno...

Tan necesario como la alimentación es el cariño y la estimulación adecuada que necesita tu bebé. Los niños que no se estimulan en los primeros meses de vida, tienen más adelante problemas en el aprendizaje. Debe acostumbrarse a mirar, escuchar, moverse y tocar diferentes cosas.

 

No debe mantenerse al bebé en un mismo lugar, conviene cambiarlo de lugar, pasearlo y que se estimule viendo y oyendo cosas diferentes, para que conozca el mundo que lo rodea. También debe estar con gente diferente como abuelos, hermanos, amigos, ya que es muy importante que desde pequeño se familiarice con quienes va a establecer un vínculo futuro.

  

Colóquele en su cuna juguetes de colores para que intente tocarlos. No olvide continuar hablándole, y prestando atención a sus primeros sonidos.

 

3 meses: Comuníquese con él o ella de muchas maneras

El bebé ahora necesita ver y tocar cosas diferentes para poder aprender a diferenciar distintas texturas, temperaturas, pesos y sonidos. Debe aprender todo por sí mismo, si quiere que aprenda a llevarse el chupete a la boca, tiene que ponérselo en su mano para que él lo haga. Después de repetirlo varias veces, lo logrará por sí mismo. Festeje todos sus logros, felicitándolo, llamándolo siempre por su nombre. Notará que a medida que pasan los meses serán muchas las cosas que aprende.

  

Empieza a mostrarle sus manos y pies y haga que los siga con su mirada. Si mientras realiza alguna actividad nota que el pequeño detiene su mirada en algún objeto que esté utilizando, ofrézcaselo para que lo mire, lo toque y lo muerda si no es peligroso. Nunca olvide mencionarle el nombre de todo lo que llegue a sus manos.

Ayude a desarrollar todos sus sentidos

  • Coloque al bebé sobre su lado derecho, deslice sus manos bajo su cuerpo sosteniéndolo del cuello y las piernas, y levántelo varios centímetros. Repita el ejercicio sobre el lado izquierdo.
  • Cuando esté desnudo, muéstrele cada una de las partes de su cuerpo. Llame su atención sobre sus miembros ("esta es tu mano","este es tu pie", etc.).
  • Cada vez que emita algún sonido, inmediatamente dígale: "¿sí?, no me digas, "¿en verdad?", "¿qué dice mi bebé?". Respóndale con palabras y sonrisas ante todas sus expresiones.
  • Permítale que toque diferentes texturas, (un muñeco de felpa, un retazo de seda, una esponja, superficies rugosas, etc.) mientras usted dice ‘áspero’, suave”, etc.

  

Cada momento del día es de aprendizaje

  • Agite objetos sonoros (juguetes musicales, cajas con piedras, cereales, etc.), suavemente cerca de la cara de su bebé, para que trate de voltear su cabeza de lado a lado, alternadamente.
  • Pronuncie una letra o una sílaba para que el bebé busque de dónde proviene. Luego permita que le vea hablando, para que asocie el sonido al rostro humano.
  • Acarícielo cuando está desnudo con objetos que tengan diferentes texturas (suave, áspera), hágale cosquillas y frótele los pies. Utilice objetos como toallas, esponjas, plumas, etc.
  • Al pasearlo, sosténgalo de manera que pueda ver todo lo que lo rodea, y acérquelo a aquellas cosas que le llamen la atención para que las pueda observar bien.