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Estimulacion del niño del cuarto al sexto mes (Últimas Noticias)

Nada entusiasma más a una madre que ver los pequeños progresos que va logrando su bebé cada día. Durante el segundo trimestre de su vida ya empieza a ser independiente. Como está en una época donde todo lo que le rodea es una novedad anímelo a explorar. Él o ella aprende sobre el mundo mirando a las personas y los objetos y tocándolos y, por supuesto, moviéndose a su alrededor. -
Ayúdele a indagar en lo que le llame la atención, tanto en lugares conocidos como en sitios extraños. Muéstrele cómo mirar, escuchar, tocar, oler y manipular los objetos, pero antes cerciórese de que no le van a causar ningún daño, o hay la posibilidad de que lo trague o lo meta en su nariz. -
Comuníquese con él. Háblele y cántele. Su bebé ha estado aprendiendo sobre el lenguaje desde el momento en que nació y eso le ayuda. Cuando el bebé sonríe, sonríale. ¡La sonrisa también es una manera de comunicarse! -
Asegúrese de que su bebé esté en un lugar seguro. Como todos los seres humanos cada pequeño tiene su propio ritmo de aprendizaje, por lo que debe tener paciencia si no responde a sus estímulos al primer intento.
4 meses: Que su curiosidad aumente un poco cada día
A esta altura el bebé disfruta de los momentos de esparcimiento como el baño. Coloque entonces dentro de la bañera los juguetes con los que él pueda jugar y llevarlos a la boca sin riesgo alguno. Ya puede dejarlo en el suelo junto a sus juguetes preferidos para que pueda moverse libremente, esto le encantará.
Puede realizar algunos juegos con él o ella, por ejemplo cúbrale la cara con alguna tela y deje que se la saque por sí mismo, y felicítelo muy cariñosamente cuando lo logra. Los padres son especialmente ingeniosos para divertir a sus bebés, así que puede integrarlo a él también en el juego. Cuando un niño aprende algo nuevo, es un indicio que su desarrollo mental y psicológico es normal. De lo contrario, es mejor conversarlo con el pediatra, para que determine si existe alguna anomalía.
5 meses: Deje que manifieste cuando algo le gusta o no...
Aquí comienza a distinguir entre sus padres y los extraños. Ya no querrá estar en brazos de todos, sino de aquellos que les guste su rostro, o que le inspiren confianza. En esta etapa tiene que esforzarse por interpretar su llanto o sus sonidos, verá que luego de algún tiempo podrá distinguir un llanto de sueño o uno de hambre.
Lo mismo pasa con sus balbuceos, sabrá cuando quiere jugar, que le hable o lo sostenga en brazos. Intente tomarlo de sus manos y levantarlo, verá como puede sostenerse sobre sus piernas. Cuando lo siente, observará que curva la espalda y pone sus manos hacia delante formando un trípode, puede ayudarlo con almohadones, pero no vaya a forzarle para que se sostenga solo en esa posición hasta que cumpla seis meses. Cuando se tumbe hacia algún lado, levántelo y vuelva a intentarlo.
6 meses: Hora de aprender a ser un poco independiente...
En este momento encontrará que su hijo está haciendo grandes cambios. La maduración es muy acelerada y es fundamental que se lo entrene y se lo enseñe constantemente.
El cariño es el alimento esencial, las sonrisas que usted le provoca son los indicios de que su niño es feliz, y muchas veces es mucho más efectivo que un remedio para aliviarlo de enfermedades.
Ya muy pronto comenzará a querer comer solo, juegue con él con su cucharita y con su plato. Déjelo tomar los alimentos con la mano para que experimente nuevas sensaciones y enséñele a llevarse la comida a la boca, no se preocupe si se ensucia las manos con su papilla de frutas. También puede jugar con él en el suelo, empujando una pelota hacia él o ella para que comience a entender cómo se desarrollan los distintos tipos de juegos.
Trate de que se mueva un poco más... -
Cuando esté boca abajo, coloque a una corta distancia el objeto con el que está jugando, y déjelo hacer un esfuerzo inclinándose hacia adelante y empujándose con los pies para alcanzarlo. -
Póngale el chupón en la mano dejando la parte de atrás hacia la boca, de tal manera que tenga que darle la vuelta para poder metérselo en la boca y chuparlo. -
Camine hacia el bebé desde el otro extremo de la habitación y vaya acercándose con un juguete en su mano extendida hacia él. Pronto él o ella recibirá el objeto estirando su propia mano. -
Mueva la cabeza delante del pequeño afirmando y negando, tratando que imite el movimiento, luego vaya diciendo alternativamente: sí, no, sí, no..
Jueguen y diviértanse para aprender más -
Permítale que tome voluntariamente objetos que se encuentran en el mismo campo visual que su mano, para que de esta manera pueda mirar a ambos al mismo tiempo (mano y objeto). -
Haga sonar una pequeña campana simultáneamente con la aparición de un juguete. De la misma manera, trate de producir otro sonido cuando desaparezca. -
Esconda debajo de una cobija una punta de su juguete preferido. Pregúntele "¿dónde esta el gato?". Deje que lo busque por un rato y luego muéstreselo diciendo "aquí esta el gato". -
Permita que toque con sus manos su cara, su pelo y su boca, y al mismo tiempo vaya nombrándole despacio cada una de las partes que el bebé vaya tocando. -
A partir de los cuatro meses los niños disfrutan mucho de las pelotas blandas, sobre todo las que emiten sonidos agradables al moverlas, así como las maracas, tambores, cajas musicales y los cantos de su mamá.

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