Para piernas
Recuéste al lado izquierdo, estire las piernas y apoye su cabeza sobre el brazo del mismo lado. La columna vertebral debe estar en línea recta. Ubique su mano en el piso a la altura de su pecho y suba la pierna derecha lo más que pueda. Haga dos series de cuatro movimientos. Recuerde inhalar cuando baje y exhalar cuando suba. Luego cambie a la otra pierna. Este ejercicio beneficia a la circulación, ya que previene las várices y fortalece las piernas.