Preguntas de los usuarios de la web y de los lectores de Últimas Noticias
Esta sección retoma las respuestas enviadas por Salud de Altura a las preguntas de los usuarios de la web y de los lectores de Últimas Noticias.
¿Cómo apoyar a un niño para que aprenda a caminar?
A partir del primer año el niño normalmente ya se siente motivado a caminar debido a que mira a todos a su alrededor hacerlo. Sin embargo, los padres deben observar ciertos detalles antes de incentivarlo a la marcha tales como: si el pequeño ya se para bien, maneja su peso y que sus piernas estén fuertes.
La primera andada que se debe incentivar al niño es que bordee el filo de la cama y la traslación de lado a lado. Este desplazamiento seguido le ayuda al pequeño para que luego automatice el movimiento para ir adelante.
Uno de los estímulos que utilizan los padres con frecuencia es tomar de la mano al pequeño y hacerlo caminar por toda la casa. Esto no es muy recomendable, pues se crea una especie de dependencia y prolonga el inicio del recorrido en solitario. El consejo es ofrecerle un juguete o un palo no muy largo para que el pequeño se agarre de un extremo y del otro el adulto e iniciar juntos la caminata. Una vez que el niño sienta seguridad en sí mismo tomará el elemento que se le proporcionó y caminará sin ayuda.
Otra forma de incentivarlo y consolidar la seguridad al caminar lo consigue parando a su hijo en la esquina de la sala entre el espacio del mueble y la pared, estos constituyen el apoyo para que el pequeño inicie la dar pasos en solitario, ya que si pierde el equilibrio se arrimará a uno de ellos. Juntar un poco los sillones de la sala o el comedor también resulta ideal, ya que el niño se apoyará en ellos e iniciará el desplazamiento bordeándolos lentamente.
Una vez que el niño inicia la mecanización de los movimientos es importante que los padres lo hagan caminar sin medias, sobre el césped, la arena, la alfombra o cualquier superficie distinta. La sensación que transmiten estas superficies al pequeño son tan especiales que hacen que el niño apoye por completo el pie, es decir, desde el talón, la base del pie y la punta de los dedos; además, aprenderá a reconocer puntos de apoyo en su pie y estabilizarse mejor.
Estos ejercicios deben realizarse una vez que el niño camina por sí solo, esto ocurre alrededor del año cuatro meses. Si todavía no ha desarrollado esta destreza, consulte con su pediatra.
Espacio en colaboración con Últimas Noticias y su suplemento semanal Vida Sana