La leche materna, el mejor alimento

 

La Organización Mundial de la Salud recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses.
La leche materna es la mejor opción para alimentar a un niño. La Organización Mundial de la Salud recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, seguida por la introducción progresiva de alimentos y mantener del amamantamiento hasta los 2 años.

 

Durante siglos, la leche materna ha sido el único alimento del recién nacido. Desde hace sólo 50 años, se nota un cambio en la alimentación infantil por diferentes razones: trabajo de las mujeres, pérdida de la transmisión de las tradiciones entre generaciones, preocupaciones estéticas y sicológicas, falta de promoción y de información, publicidad fuerte para las leches de fórmula. Por definición la lactancia es artificial cuando se utiliza otro producto que la leche humana.

 

La leche humana satisface todas las necesidades nutricionales de niños sanos hasta los 6 meses de edad. Además, cubre los requerimientos energéticos para el buen funcionamiento del cuerpo y las actividades físicas, el reemplazo de los elementos perdidos por la orina, los excrementos y el sudor. Es decir, la leche materna tiene todos los nutrientes y factores inmunológicos necesarios para el crecimiento y desarrollo del bebé.

 

Después de los 6 meses de edad, el niño requiere de otras fuentes de alimentación. Por eso es importante, en este momento, empezar la introducción de nuevos alimentos en la dieta del bebé.

 

Producción de la leche materna
Características de la leche materna
Variaciones en la composición de la leche materna

 

Producción de la leche materna

La producción de la leche se prepara durante el segundo trimestre del embarazo en pequeñas glándulas en las mamas. Estas glándulas se desarrollan después de que unas hormonas específicas los estimulan.

  

La mama humana no almacena una gran cantidad de leche como lo hacen otros mamíferos. La succión produce la liberación de una hormona, llamada prolactina, que estimula la producción de leche y la liberación de otra hormona, llamada oxitocina. Esta hormona incide directamente en la salida de la leche. Algunas madres tienen una sensación de hormigueo mientras la leche comienza a salir de la mama, debido al reflejo de eyección o salida de la leche.

 

Características de la leche materna

Composición
La leche materna, es específica para los seres humanos.  Contiene todo los nutrientes requeridos para la alimentación de un bebé recién nacido.

 

El componente más abundante de la leche materna es el agua. Por esta razón,  se ha observado que no es necesario dar suplementos de agua a los lactantes amamantados. Aun en zonas calurosas y secas, la leche materna aporta la cantidad de agua necesaria al bebé.

 

Los elementos nutritivos de la leche incluyen grasas, proteínas, carbohidratos, minerales y vitaminas que sirven de combustible al cuerpo del niño, materiales para la construcción y el desarrollo de los tejidos.

 

Agua
La leche materna contiene 87% de agua y aporta la cantidad necesaria para el crecimiento del niño.

 

Proteínas
Las proteínas tienen un papel muy importante en el crecimiento y desarrollo del bebé. Al hacer una rápida comparación entre leches de diferentes animales se puede notar que la cantidad de proteínas es proporcional a la velocidad de crecimiento de la especie. Es decir que los animales con un crecimiento rápido producen una leche más rica en proteínas. Por ejemplo, el conejo duplica su peso de nacimiento en 5 días y tiene 13 gramos de proteínas en 100ml de leche. En comparación, el ser humano duplica su peso de nacimiento en 5 meses y su leche tiene 1,2 gramos de proteínas por 100ml.

 

Carbohidratos
La leche humana contiene más carbohidratos que la de vaca (6-7 g/100ml contra 4,5-5 g/100ml). Los carbohidratos de la leche se llaman lactosa y son fundamentales para un buen desarrollo del cerebro y en la absorción del calcio. Por eso se necesita cantidades elevadas en los primeros meses de vida cuando el cerebro tiene un crecimiento rápido.

 

Grasas
Las grasas tienen un rol energético importante, permiten mantener la temperatura del cuerpo. La leche humana y de vaca tienen contenidos parecidos (3 a 4 g/100ml) pero las características cualitativas son muy diferentes. La leche humana tiene más ácidos grasos esenciales para el desarrollo del recién nacido.

 

Vitaminas
La leche materna contiene todas las vitaminas necesarias para el bebé.
Alain Dabadie; Alimentation de l’enfant; Institut Mère-Enfant, Hopital sud, Rennes, 1999
La vitamina A es un nutriente esencial para el desarrollo de los ojos, las defensas contra las infecciones, el crecimiento y mantenimiento de los tejidos. La lactancia materna protege al niño de la deficiencia de esta vitamina.

 

Se nota baja concentración de vitaminas B1, B2, B6, B9, B12 y K pero estos niveles permiten cubrir las necesidades de recién nacidos sanos. La vitamina K es muy importante para prevenir hemorragias.

 

El nivel de vitamina C es más alto en la leche humana que en la leche de vaca. Esta vitamina ayuda a la absorción por el intestino del hierro contenido en la leche. Por eso desempeña un rol importante en la prevención de la anemia.

 

Minerales
La leche humana aporta minerales como el calcio, el hierro, el sodio, etc.

 

El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo, casi todo el calcio sirve en el esqueleto (los huesos), y en los dientes. Está también involucrado en muchos procesos fisiológicos, incluyendo la contracción muscular, la transmisión de impulsos nerviosos, los mecanismos de coagulación y la activación de enzimas.

 

El hierro tiene un rol importante en la prevención de la anemia. La leche materna contiene poco hierro pero este es muy asimilable por el bebé.  

 

La baja concentración de sodio en la leche materna es la adecuada para el bebé. La cantidad de sodio es demasiado alta en la leche de vaca para las capacidades de eliminación del riñón del bebé.

 

El impacto del estado nutricional de la madre sobre la calidad de su leche es limitado. Incluso cuando el aporte de nutrientes y energía es bajo, se produce leche en cantidad  y calidad suficiente para permitir el desarrollo saludable del niño. Sin embargo para la salud de la madre, es recomendable que tenga una dieta balanceada.

 

Contenido de los nutrientes en la leche materna y de vaca - comparación en 100 g
La lactancia natural es la mejor manera para demostrar amor desde el inicio de la vida. Debe ser el único alimento del bebé durante los seis primeros meses.
En comparación con la leche de vaca, la leche humana es más rica en carbohidratos, grasas, vitaminas A y C, pero tiene menor concentración en proteínas, calcio y hierro. Aun así, el bebé absorbe mayor cantidad de proteinas, calcio y hierro con la leche humana que con la de vaca gracias a las enzimas contenidas en la leche materna que ayudan a la digestión (ver beneficios no nutricionales de la leche materna).

 

Por ejemplo, en el caso del hierro, la cantidad presente en la leche materna es muy baja, pero es suficiente para alcanzar los requerimientos del bebé durante los 6 primeros meses porque tiene excelentes características de absorción, alrededor de 50%, mientras que el hierro de la leche de vaca solo se absorbe en un 10%. Hasta la fecha no se conocen bien los procesos que explican la mayor biodisponibilidad del hierro de la leche humana.

 

La leche materna difiere también de la leche de vaca en cuanto tiene una menor concentración de inhibidores de la absorción (caseína, calcio y fosfatos) y en una mayor concentración de promotores de la absorción (vitamina C y lactosa). Los promotores de absorción son sustancias que permiten una mejor absorción de los nutrientes.

 

Beneficios no-nutricionales de la leche materna
La leche humana aporta también componentes no-nutricionales que promueven la salud del niño, su crecimiento y su desarrollo: factores inmunológicos, adyuvantes para la digestión de los alimentos, hormonas y moduladores de crecimiento. El organismo del bebé todavía no está listo para asumir estas funciones y necesita estos aportes para un mejor desarrollo.

 

Protección contra las enfermedades
La leche materna aporta factores inmunológicos únicos que ninguna otra leche o fórmula contiene. La presencia de inmunoglobulinas, lactoferrina, lisozima y células linfocíticas vivas en la leche materna produce una protección local y general contra las infecciones.

 

La barrera intestinal del lactante tiene que madurar anatómicamente y funcionalmente durante los primeros meses de vida para poder impedir el paso de bacterias y antígenos. La leche materna brinda protección pasiva, porque tiene en su composición células vivas de defensa. 

 

Se ha comprobado que en los niños amamantados hay menos problemas gastrointestinales y respiratorios que en los alimentados con leches de fórmula. La incidencia de otitis mediana también es menor.

 

Factores que favorecen la digestión
El tubo digestivo del recién nacido todavía no puede asumir bien su rol. Por esta razón, la leche humana es activa biológicamente y provee al niño de enzimas que favorecen la digestión y la absorción de los alimentos. Estos permiten una mejor absorción de los nutrientes (ver comparación de la leche humana con la de vaca).

 

Hormonas y moduladores de crecimiento
Las hormonas y los factores de crecimiento provienen de la madre y pueden actuar a nivel del seno, del sistema digestivo o del cuerpo del bebé.  Se desconocen todavía parte de los efectos y mecanismos de acción pero se sabe que deben tener un rol importante para el recién nacido cuyos sistema digestivo y defensas son inmaturas en los primeros tiempos de vida. Los moduladores de crecimiento ayudan a la maduración del intestino.

 

Variaciones en la composición de la leche materna

La composición de la leche materna varía durante el amamantamiento y la etapa de la lactancia por diferentes factores como el número de hijos y otras características de la madre (región de origen, temporada del año y la alimentación).

 

Durante el amamantamiento
La composición y la fluidez de la leche materna cambia durante el día y durante cada comida del bebé. Los componentes que varían en mayor proporción son  las grasas y los componentes solubles en las grasas como la vitamina A.

 

Durante un periodo de amamantamiento, la primera leche que fluye es pobre en grasa pero rica en carbohidratos, proteínas, vitaminas, minerales y agua. Si se sigue dando el pecho durante un periodo más largo, la cantidad de grasa aumenta y puede quintuplicarse.

 

Etapa de la lactancia
La lactancia materna está dividida en 3 fases importantes entre el nacimiento y el destete del niño. La primera leche producida es el calostro durante los siete primeros días después del parto, la segunda es la leche de transición hasta el fin de la segunda semana y la tercera leche es la madura a partir de los 15 días y dura toda la lactancia. La definición es arbitraria, el tiempo cambia de una a otra madre y la composición de la leche no varía de forma instantánea.

 

El calostro
El calostro es una leche espesa que tiene consistencia pegajosa y color amarillento o transparente. El calostro es rico en proteínas, vitaminas y minerales, pero pobre en grasas y carbohidratos.

 

El volumen de calostro es bajo el primer día pero se incrementa día tras día. Si el niño succiona con frecuencia, el volumen de leche aumentará paulatinamente.

 

¡El recién nacido tiene derecho y debe tomar el calostro en los primeros 30 minutos después del parto!

 

La lactancia temprana o precoz favorece la digestión, porque facilita  el establecimiento de la flora intestinal y aporta anticuerpos que defienden al recién nacido de enfermedades. El hecho de amamantar a su hijo en la primera hora incentiva el proceso de producción de leche y estrecha el vínculo afectivo. (más información).

 

Si un bebé nace prematuro debe alimentarse con calostro ya que los recién nacidos de 1300-1400 gramos pueden succionar con éxito. El calostro de pretérmino protege más a los prematuros porque contiene más anticuerpos que el calostro normal.

 

La leche de transición
La cantidad de leche aumenta, cambia de aspecto y de composición con el paso de los días. Disminuye el contenido de proteínas pero aumenta la cantidad de grasas y carbohidratos. Conforme cambia la composición de la leche cambia su sabor.

 

En esta etapa, la madre puede sentir sus pechos repletos de leche, firmes y pesados. Para aliviar esta presión, se le aconseja a la madre que le dé el pecho a su niño con más frecuencia.

 

La leche madura
Tiene un aspecto más fluido y acuoso que la leche de vaca. Contiene las cantidades de carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales que su bebé necesita hasta los 6 meses. Tiene también enzimas que ayudan a la digestión de la leche, hormonas para el crecimiento y anticuerpos de la madre para combatir las infecciones.

 

Calostro, leche de transición y madura - comparación en 100 ml
En la tabla y gráficos siguientes, se aprecia la evolución de la leche materna entre el calostro y la leche madura. Se nota claramente el aumento de energía, carbohidratos y grasas entre la primera leche y la leche madura. En cambio, las proteínas, la vitamina A y C disminuyen.
Estos cambios reflejan las necesidades de los bebés. Al nacer el niño crece rápido y su cerebro tiene todavía que desarrollarse. Por esto, el calostro tiene mayor concentración en proteínas.

 

 

El nivel de calcio se mantiene al mismo nivel durante las diferentes etapas de la lactancia. En cambio el contenido de vitamina C disminuye levemente entre el calostro y la leche madura.

 

 

 

El alto nivel de vitamina A en el calostro ayuda a la formación de los ojos y a mejorar la visión en la penumbra.
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