Preguntas de los usuarios de la web y de los lectores de Últimas Noticias

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Mi hijo es estreñido todo el tiempo, ¿qué son la posibles razones y qué puedo hacer para cambiar esta situación?
Un niño en edad escolar puede llegar a ser estreñido por diversos factores como cambios en la dieta, influencia familiar, tensiones, predisposición a la dolencia y por enfermedades como el hipotiroidismo. El estreñimiento para un niño grande puede advertirse si tiene menos de tres deposiciones a la semana, pero también puede ser estreñido el niño que hace deposiciones todos los días y ésta es de consistencia dura.

 

Para saber si un niño tiene o no estreñimiento debe ser revisado por un especialista. Él determinará si es un problema funcional u orgánico.
En el primer caso, el niño puede meterse en su cabecita que le duele cuando quiere evacuar y mejor no lo hace para no sufrir. Esto se convertirá en un círculo vicioso (dolor, retención, heces duras) y el problema empeorará. Si este es su caso, lleve a su niño al médico para que le haga una limpieza fecal y bote todo lo retenido. Luego, de acuerdo con la edad del niño, le recetará un laxante por un tiempo determinado.

 

Pero si el mal es orgánico, el niño puede tener una anomalía en el recto y requerir de una cirugía o quizás puede padecer de un problema en la tiroides. Eso solo lo determina un médico, así que no se fíe de nadie más.
Si su hijo, en cambio, mancha el calzón luego de haber hecho la deposición puede tratarse de una encopresis. Éste no es un problema psicológico, sino anatómico y lo debe tratar también un gastroenterólogo.

 

Es importante saber, que es absolutamente contraproducente reprenderlos o castigarlos si no van al baño. Esto generará un rechazo a la defecación y será difícil que el niño vuelva a tener confianza en sí mismo.

 

Otra cosa a considerar es que el niño no presta atención a la urgencia de defecar o lo hace sin dedicarle el tiempo necesario. Si el ritmo de vida del niño es atareado y activo o por el juego no hace caso de los impulsos que tiene para defecar se le creará un problema. Los padres aportarán al estar pendientes de que su pequeño vaya al baño y haga sus necesidades.
Una buena manera que prevenir estreñimiento es crear hábitos defecatorios en casa. El momento más adecuado para que un niño vaya al baño es después de comer y la hora del almuerzo es la más relajada del día. Ese hábito se crea como el de cepillarse los dientes luego de comer o el de utilizar bien los cubiertos.

 

Algunos pequeños cambios en la alimentación también pueden ayudar a evitar el estreñimiento. Sin embargo, es importante primero optar por solucionar el problema, hacer tratamiento y después de eso complementar la alimentación.

 

Una opción es integrar alimentos laxantes como papaya, ciruela pasa, pitahaya. Después, aumente de manera gradual la cantidad de alimentos con fibra en la dieta del pequeño (frutas con piel, verduras enteras, legumbres, frutos secos), de tal manera evitando flatulencia, distensión del abdomen y cólicos.

 

Reduce la cantidad de alimentos astringentes como papas, plátano, arroz, pan, zanahoria cocinada etc., así como golosinas. Incúlquele a que ingiera suficientes líquidos. El agua y la fruta en zumo favorecen la deposición de las heces gracias a su acción humectante en el intestino.
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