Actividad física en la edad adulta
Un estilo de vida saludable
La edad adulta es el período para mantener el estado de bienestar y evitar las enfermedades por eso es importante tener un estilo de vida saludable.
El estilo de vida es el conjunto de comportamientos o actitudes que desarrollan las personas con respecto a su salud, sobre los cuales ejerce cierto grado de control y que unas veces son saludables y otras son nocivas.
Los hábitos personales perjudiciales conllevan riesgos que pueden dar como consecuencia enfermedad o muerte.
Hábitos saludables y prejudiciales
Nunca es tarde para decidirse a tener un estilo de vida saludable agregando actividad física a su vida y a la de su familia.
La actividad física para sentirse bien
Realizar actividad física ayuda a combatir el cansancio, el aburrimiento y las preocupaciones. Los beneficios de la actividad regular:
- mejora la salud
- mejora la condición física
- mejora la postura y el equilibrio
- mejora el control del peso
- refuerza los músculos y huesos
- renueva la energía
- mejora el control de la tensión
- mayor autonomía a la tercera edad
Una vida más dinámica tiene numerosas ventajas, entre ellas la reducción del riesgo de padecer ciertas enfermedades y afecciones, y la mejora de la salud mental.
Los riesgos vinculados a la inactividad:
Cuando realiza actividad física moderada, aumenta el número de latidos de corazón y respira un poco más rápido de lo normal pero sin dificultades lo que mejora la forma cardiorrespiratoria.
La actividad física no se limita al deporte. Se ha demostrado que el mayor beneficio de la actividad física ocurre cuando se realiza regularmente y con intensidad moderada. Por ejemplo caminar, bailar, subir las escaleras, pasear con el perro.
Realizar 30 minutos o más de actividad moderada
¡Cada actividad es importante, pero más se hace mejor! Todos necesitamos ser activos. Las actividades no tienen que ser muy difíciles.
Añada actividad física a su vida cotidiana, en la casa, en el trabajo, en los transportes…
Los científicos afirman que es necesario hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio físico al día para permanecer en forma o mejorar su salud. A medida que pase a actividades más intensas, podrá reducir este objetivo a 30 minutos, 4 días por semana. Combine distintas actividades de al menos 10 minutos cada una. Comience lentamente, luego aumente poco a poco el ritmo.
Añada actividades físicas a sus empleos habituales. ¡Usted también, es capaz!
- Camine cada vez que tenga la oportunidad, descienda del autobús una parada antes.
- Use las gradas en lugar del ascensor.
- Evite estar mucho tiempo inactivo por ejemplo atienda al teléfono caminando, levántese para cambiar manualmente los canales de la tele.
- Levántese de su asiento en el trabajo para caminar y realice ejercicios de estiramiento para mantener la postura.
- Sea activo o activa jugando con sus hijos.
- Para las cortas distancias, elija la bicicleta o la marcha.
- Aproveche del tiempo libre para caminar, comience por un paseo de unos diez minutos, luego aumente la duración poco a poco.
- Busque un gimnasio u otro club de deporte para ver que actividad le podrá proporcionar más placer. Comience por un curso, no es necesario comprometerse a largo plazo.
- Practique más a menudo las actividades físicas que ya realiza.
Escoja algunas actividades que le proporcionen placer en cada uno de estos tres grupos. Empezando de forma tranquila y aumentando la intensidad progresivamente, no hay ningún riesgo para la mayoría de la gente. En caso de duda, consulte a un profesional de la salud.
- Resistencia (4 a 7 días por semana): actividades constantes para mejorar la actividad del corazón y de los pulmones como aeróbicos, correr, caminar…
- Flexibilidad (4 a 7 días por semana): estiramientos, flexiones y extensiones en suavidad, para aflojar los músculos y seguir siendo flexible.
- Fuerza (2 a 4 días por semana): actividades con ayuda de pesas o resistencias, para reforzar los músculos y los huesos, y mejorar la postura.
La duración recomendada varía según el esfuerzo.

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