Infantes de 0 a 6 meses

 

Recomendaciones nutricionales
Las necesidades de los niños sanos entre 0 a 6 meses se basan en las cantidades de leche que tienen que ingerir para mantener un crecimiento y un desarrollo satisfactorio porque es el único alimento que pueden recibir. Desde el nacimiento hasta los 6 meses, el crecimiento rápido precisa mayor cantidad de energía, proteínas y otros nutrientes esenciales. La leche materna cumple con estas necesidades nutricionales.

 

Energía
La demanda de energía de los lactantes sanos es superior a la de los adultos debido al crecimiento rápido y a una mayor pérdida de calor a través de la piel. En la tabla se aprecia las necesidades energéticas diarias por kilogramo del bebé y el incremento de peso adecuado. Se nota que la cantidad de energía disminuye durante los 6 primeros meses de vida. 
Agua
Las necesidades en agua aumentan durante los 3 primeros meses de vida y se estabilizan de 3 a 6 meses para después disminuir un poco.

 

Los requerimientos se miden en mililitros por cada kilo del bebé, por lo tanto aunque estén disminuyendo los requerimientos por cada kilo, como el bebé aumenta de peso, la cantidad total necesaria aumenta.

 

De 0 a 6 meses, la leche materna aporta el agua necesaria.
Proteínas
La ingesta de proteínas de un bebé sano varía de 0 a 6 meses entre 1,6 y 1,0 gramos por kilogramo por día. Estas cantidades garantizan un crecimiento y un incremento de peso adecuado.

 

El  aporte recomendado para un recién nacido alimentado con leche de fórmula es de 1,8 gramos por kilogramo por día. Este se reduce pasados los 6 meses, a medida que disminuye la velocidad de crecimiento.

 

Carbohidratos y grasas
Estos dos nutrientes son las principales fuentes de energía para el recién nacido. Los carbohidratos deben constituir un 50 a 60 % de las calorías totales. La energía aportada por un gramo de carbohidratos es de 4 kcal. La dosis diaria recomendada es de 10 a 17 gramos por kilo de carbohidratos.

 

Las grasas deben representar un 30 a 35 % de las calorías totales. La energía aportada por un gramo de grasas es de 9 kcal. La dosis diaria recomendada es 3,5 a 4,4  gramos por kilo.

 

Minerales
Las recomendaciones de minerales varían según el tipo de alimentación del bebé. Con la leche materna las necesidades son en general, menores que con leches artificiales por la mejor absorción de los elementos contenidos en la leche humana.

 

Calcio: La mayoría  del calcio sirve para el esqueleto y los dientes. Las necesidades de 200 mg/día son cubiertas por la leche materna. En caso de lactancia artificial, se necesitan unos 400 mg/día.

 

Hierro: En niños sanos de término, la leche materna permite aportar los requerimientos de hierro hasta los 6 meses. En caso de lactancia artificial, los aportes deben ser de 6 a 10 mg al día para cubrir las necesidades porque el bebé solo asimila un 10 a 15%.

 

Comparación de las fórmulas de inicio con la leche materna
Las leches de inicio deben aportar todos los nutrientes requeridos por el niño, ya que es el único alimento que va a recibir durante los 6 primeros meses de vida. La leche materna cambia su composición durante las primeras semanas, durante cada día y durante cada comida del bebé para adecuarse a sus necesidades. En cambio las leches en polvo aportan las mismas cantidades de nutrientes todo el tiempo.

 

En la tabla comparativa, se nota una gran diferencia del costo diario. Sin embargo el producto más caro no es el que aporta la mejor alimentación para el bebé: la cantidad de proteínas en las leches de fórmula es más alta que en la leche humana pero disminuida en comparación con la de vaca. La cantidad de carbohidratos es parecida a la de la leche humana. La cantidad de grasa es superior a la de la leche humana.